1º perro.  Nacimiento de Bell

El 11 de enero de 1999, recibimos la llamada que esperábamos con tanta ilusión. Era la noticia del nacimiento de los 7 Dalmanitos. La dálmata que vendría a nuestra casa era una hembra, y ya tenía nombre: “Bell”. Esperábamos recibirla para el regalo del 12º cumpleaños de mi hijo. Pero todavía teníamos que vivir varias peripecias antes de recibir un dálmata en nuestra casa.

1campeones.jpgEn primer lugar, el recibir un nuevo miembro en la familia nos exigía una cosa muy importante; decidir dónde situábamos la base de nuestra vida a partir de aquel momento: vivir decididamente aquí o volver al Japón. Ya llevábamos 12 años en Barcelona, exactamente la edad de mi hijo, y esa edad es muy importante para elegir la base de nuestra vida en el futuro. Mi marido estaba sufriendo mucho por su situación con el trabajo. Si volvíamos a Japón, no podríamos tener un perro, es verdad. Ya teníamos dos gatos; para llevar al Japón era suficiente.

¿Por que estábamos sufriendo tanto por un dálmata? Porque mi hijo Futaro, se enamoró de los Dálmatas cuando en 1996 vio la película de Disney “101 Dálmatas” en la que salían Dálmatas de verdad. Un niño de 9 años estaba poseído por el Dálmata. Cada año al acercarse el día de su cumpleaños nos pedía un dálmata. Le decíamos que “No”. ¿Quién sacará el perro para su paseo? Mi marido y yo tenemos trabajo, además ya teníamos dos gatos y una tortuga; era suficiente.

Pero, no había manera, la idea de mi hijo era demasiado clara y fija. Y me parece que 12 años es una buena edad para tener una mascota y aprender la importancia de la vida. Mi marido no quería complicar más la situación, era seguro que al tener más miembros en la familia tendríamos más responsabilidades. Mi marido es el único arquitecto japonés que tiene licencia oficial en España, y para vivir como un profesional en el extranjero debe competir para cada proyecto con un montón de profesionales natales (¡con catalanes!). Ya estábamos bastante cansados de luchar, no queríamos más familia de la que responsabilizarnos, lo entiendo perfectamente. Pero, cuando tenemos un problema o estamos en una situación complicada, yo siempre quiero abrir al máximo la ventana al nuevo mundo para respirar libremente, por eso acepté la idea de tener un dálmata, aunque nunca habíamos tenido un perro. Mi marido ama mucho a su hijo y quizás a mí también, finalmente aceptó nuestro deseo.

cosmos.jpgBueno, ya habíamos decidido comprar un Dálmata, pero ¿dónde? No quería comprar en una tienda, por que a veces las tiendas engañan, nunca tengo un 100 por 100 de confianza en ellas. Un día, cuando ya se acercaba el día del cumpleaños, en la tienda de nuestra zona ofrecían tres cachorros de dálmata. Eran bonitos, era la primera vez que los veíamos de cerca, Futaro quería tener su perro cuanto antes, pero le pedí que esperara, primero quería preguntar a mi veterinaria, Pepa. Pepa es la veterinaria de mis gatos y la hermana pequeña de mi amiga, Ade. Cuando le pedí consejo, Pepa me dijo que sería mejor una raza pequeña para vivir en un piso. Los Dálmatas son bastante nerviosos, necesitan mucho ejercicio, etc, etc...


Le expliqué a mi hijo, pero no cambió de idea. Finalmente también Pepa comprendió la pasión de Futaro por los Dálmata, y me prometió que preguntaría a un criador que conocía. Aquella misma noche Pepa me llamó, y me dijo que hacía unos días el criador acababa de cruzar una hembra, pero que aún no era seguro si estaba embarazada. Aunque estuviera embarazada, tendríamos que esperar cuatro meses hasta recibir un cachorro. Le pregunté a Futaro, si quería el perro enseguida y entonces tendríamos que comprar en cualquier tienda, o si quería un Dálmata de buena calidad y entonces debería esperar un poco más, pero con ilusión. El me contestó inmediatamente que sí, que esperaría. Pepa me informó que los cachorros estaban muy buscados y que la lista de espera estaba llena. Pepa explicó al criador que éramos sus amigos. Pero había dos inconvenientes: primero, somos extranjeros, ¡además japoneses!, y era la primera vez que teníamos un perro. El criador no quería vendernos el cachorro. Pero Pepa le explicó que ya llevábamos bastantes años viviendo aquí y no era totalmente principiantes porque cuidábamos algunas veces el perro de los padres de Pepa. ¡Oh, muchísimas gracias, Pepa! Futaro me ha dijo que menos mal que habíamos cuidado mucho su Gos (era el nombre del perro, Gos d’atura del Pirineo).

El día siguiente nos llamó un señor para conocernos y para invitarnos a su casa para ver a la madre de los cachorros. Mi marido se citó con el criador para siguiente fin de semana. Antes de visitar la casa del criador llegó el día del cumpleaños de Futaro, y Yuichi le compró un libro sobre los Dálmatas como vale de reserva. En la portada se indicaba: “Apéndice con las mejores residencias españolas para su perro”. Salía un montón de bonitas fotos de Dálmatas, y en el pie de muchas de ellas se leía “De la Libra-Casanova”. Era el libro básico para conocer esa raza.

1yaya.jpgEl siguiente fin de semana visitamos la casa del criador. ¡Nunca olvidaremos ese día! Mientras esperábamos que vinieran a buscarnos delante del ayuntamiento del pueblo, ¡encontramos un coche con 2 cabezas de Dálmata! Por casualidad ellos eran “Libra-Casanova”. En su casa tenían 4 Dálmatas, todos eran campeones de Francia, España o Internacional. Cosmos (el abuelo de los cachorros, estaba enfermo de cáncer y unas semanas después murió), Drushba (la abuela), Jo y Daisy (la futura madre), eran verdaderas joyas. Nunca hubiéramos imaginado que los Dálmatas era tan bonitos, elegantes y grandes. Incluso nosotros, desde nuestra ignorancia, pudimos entender que todo eso era el resultado de su trabajo. Esta era la primera camada en 5 años. Ellos sólo hacen cruzamientos para seguir su línea y estudian mucho las líneas favoritas para mejorar su propia línea. Su línea procede de Inglaterra, y nos explicaron que en la línea de Inglaterra se da más importancia a la constitución que a las manchas. Ciertamente sus dálmatas tienen constituciones maravillosas.

Sólo pudimos ver a Cosmos un momento por que estaba separado en otra casita para el tratamiento, pero los 3 dálmatas fueron súper simpáticos, especialmente Jo, que parece un boxeador que ha recibido un puñetazo en los ojos, aunque él es muy buen chico, cariñoso y tranquilo. Nos enamoramos totalmente solo con verlos. Además Jo era de la misma familia que el dálmata que ha Interpretado “Pongo”. Aquel “Pongo” aún vive feliz en la granja de Inglaterra, y en la misma granja nació Daisy, la Dálmata que iba a ser madre. Los cachorros también llevan una parte de esa línea. Y Drushba, tiene una cara muy elegante, y con unos ojos grandes muy expresivos. Ella tiene un aire especial, es la estrella innata. Ha salido en varios anuncios y revistas de moda. Estos 3 han nacido en Inglaterra.

Esta vez la camada es Tacho (Eden-Ecologic de la Llibra-Casanova), un hijo de Cosmos y Drushba, con Daisy. Los Bellés querían cruzar Daisy con Jo, pero en Jo se detectó algún problema de reproducción, por eso cruzaron con Tacho, del hijo de Llibra-Casanova. Los Bellés nos prepararon el árbol genealógico con todos los nombres desde los novios hasta 5 generaciones. Casi todos son de línea inglesa. Ante el nombre de los Campeones se puede poner CH. Tacho no lo tiene, pero Daisy sí. Ella es la Campeona de Francia. En total hay 50 Campeones entre las dos líneas. ¡Increíble!

daisy.jpgEn la casa también estaban cuatro humanos, Vicenç y Manel los gemelos, durante bastante tiempo nos fue muy difícil de distinguir, Salut era la mujer de Manel y su hijo Raïm. Ese niño nos impresionó por su belleza, a veces cogía los perros y jugaba con ellos, era de verdad muy guapo.

Esa familia nos causaron un fuerte impacto, tan abiertos. Parecía que querían enseñar todos los secretos sobre la cría de Dálmata a la gente que acaban de conocer. Normalmente como japoneses somos un poco tímido o reservados, pero como ellos eran tan abiertos, nosotros también dejamos la timidez poco a poco. Era impresionante, sólo con escuchar sus conversaciones era como una locomotora. ¡Parece que me mareo! Nos preguntaron por qué queríamos un Dálmata. Expliqué como mi hijo se había enamorado por la película y no quería otra raza, sólo deseaba el dálmata. Ellos se mostraron satisfechos por la idea fija de Futaro. Nos dieron explicaciones sobre las líneas, pero no nos enteramos de nada. Esas cosas me dieron la sensación de que eran muy profesionales, aunque en ese momento nosotros queríamos una Dálmata como un miembro de la familia.

Antes de marcharnos ellos querían regalarnos un libro; justamente aquel libro que Yuichi había regalado a Futaro.
“¿Ya lo habéis comprado? No hacía falta comprarlo, os lo regalamos”
“No, no. ¡Sólo por casualidad!”

Les pedí que firmaran en el libro. Lo pasado muy bien con los Bellés y los dálmatas. Sin darnos cuenta, habíamos encontrado el mejor criador en España, y con suerte podríamos tener una dálmata tan maravillosa como ellos. Ya no podíamos olvidar el suave tacto del pelo, los ojos llenos de inteligencia, la sensación del existencia muy segura…, nos habíamos enamorado de los Dálmatas. Al llegar a casa, nuestras cabezas estaban llenas de sus palabras, palabras. Bueno, así conocimos a los Bellés. En ese momento no sabíamos que llegaríamos a ser amigos tan íntimos como somos ahora.

Dos semanas después he llamado a Salut para saber si Daisy estaba embarazada. Me dijo que era bastante probable porque comía más que antes y pedía más cariño. Estos puntos significan que estaba embarazada. ¡Bien! Un poco más tarde Vicenç la llevaría al veterinario para asegurarlo. Futaro estaba muy contento.

En la séptima semana Salut me informó que sí estaba embarazada, y que nacerían el 10 de enero de 1999. ¡Qué Navidad feliz pasamos! Navidad es la época ideal para jo.jpgesperar el nacimiento. Estuvimos pensado mucho el nombre del cachorro. Teníamos un montón de candidatos, pero finalmente mi marido quiso poner el nombre de su primera perra que vivía con su familia cuando era niño. Un nombre sentimental de la época de la infancia. Era Bell. Nuestro apellido es Suzuki. Suzu significa campana en japonés, y en inglés es Bell. Futaro tenía derecho de decidir el nombre, ya que era su cachorro, pero aceptó el que su padre propuso. Futaro y yo hemos comprado el collar y la cuerda como regalo de Navidad a Bell.

La noche del 10 de enero, llamé a casa de los Bellés. Salut estaba entusiasmada, acaba de empezar el parto. Me dijo que duraría toda la noche. El día siguiente estábamos esperando la llamada de Salut, ¡y por fin el teléfono sonó! Habían nacido en total 8 cachorros, pero uno nació sin vida. Quedaban 7 cachorros, y tanto la madre como los cachorros estaban bien de salud. ¡Qué alegría! Así, ha nació nuestra dálmata, Bell.