14º perros. La discordia con Buva


yayo.jpgEstos días sufrimos por causa de una labrador, Buva. Es de la misma edad que Bell, pero tiene un carácter muy dominante, ella quiere dominar a todas las hembras, pero con Bell no puede y odia mucho a Bell desde esta primavera. Buva somete a otras hembras con todas sus fuerzas, pero Bell tiene tanta fuerza física como Buva, y no se deja dominar. Seguramente a Buva no le gusta la actitud de Bell. Por ejemplo, cuando Bell está jugando amistosamente con Cuny, las dos corren mucho, sólo corren pero están muy contentas. Viene Buva y se pone en medio. Cuando Bell está jugando con otros perros, Buva siempre se quiere meter en medio. No sé por qué, pero siempre lleva algo en la boca, un palo o una botella de plástico, Bell y Cuny quieren jugar más e intentan despegarse de Buva, pero ella no lo permite. Se mete con fuerza, y Cuny empieza a tener miedo, Bell muestra claramente su disgusto en la cara, pero a Buva no le importa. Enseña el palo como diciendo “Mira, mira, qué envidia, ¿eh?”, es como una mujer desvergonzada, y provoca con su cuerpo gordo. Bell intenta evitarla cuando agita la cabeza a derecha e izquierda, pero no se puede alejar. Finalmente ella intenta coger el palo. Y, Buva entonces empieza a gruñir para provocarla más. Además su dueño no vigila nada, y deja suelta mientras charla. Bell quiere venir a nuestro lado, pero Buva no la deja. Bell empieza a enfadarse.

Es demasiado obstinada, estamos muy preocupados por si llegara a pasarle algo a Bell, y vigilamos nerviosamente. Como conoce muy bien la circunstancia, Montse siente compasión por nosotros, pero la mayoría no cree que este problema viene provocado por el carácter de Buva,
“Sólo está jugando.”
“Quiere marcar, nada más.” Los propietarios que no sufren sus molestias están pensando que nosotros reaccionamos demasiado. Bueno pero, si llegara a pasar algo ya sería tarde, por eso hemos cambiado el horario y vamos más temprano, de manera que cuando viene Buva atamos a Bell y cambiamos el lugar.

Un día por la tarde, Yuichi ha visto a Buva en la plaza, ha cambiado su idea y a decidido ir a pasear por el bosque. Bell estaba atada. Y, Buva, que ha visto a Bell desde la plaza, ha venido como una flecha a atacar directamente al cuello de Bell. Por suerte Bell llevaba un collar muy gordo, y los dientes de Buva no llegaron a la piel. Yuichi se ha asustado mucho, claro, y cuando se asusta, su cuerpo reacciona inmediatamente (tiene el cinturón negro de Judo, je, je.) al igual que Bell. Yuichi le ha dado un puntapié a la barriga de Buva. Y el dueño de Buva vino corriendo desde la plaza, y le chilló acercando su cuerpo a Yuichi.
“¿¡¡Por qué has golpeado a mi Buva!!?”
El dueño de Buva es alto y muy gordo como su Buva, pero mi marido Yuichi también es alto y grande, además sabe Judo, no teme nada. Finalmente el dueño de Buva se ha marchado soltando la amenaza: “¡Jap!”
“Total, que es de racismo, aunque dice que no.” Como estamos entre españoles, secundar al español es natural, quizás, el único remedio es no tener relación con él. Eso es lo que pensábamos y estábamos un poco tristes, aunque, bueno esto es el precio de vivir en el extranjero. ¿Total, que vivimos aislados? Por eso, la familia es lo más importante. Sólo mi familia protege a mi familia en este país. No hay ningún refugio ni Salvador. La mínima cosa para vivir, protegerse a sí mismo en el extranjero, por supuesto necesitamos sabiduría, pero más que nada necesitamos tener una voluntad firme. Debemos proteger a Bell, porque es nuestra familia.

“Buva es muy dominante, quiere marcar. Algunos le tiene manía.” Montse era la única persona que entendía bien nuestra situación en aquélla dura época. Ah, la dueña de Neu, una Golden Retriver, también me ha llamado la atención sobre otra perra. Neu es muy tranquila, después del primero celo ya se acabó totalmente la época de niña, e inmediatamente ha pasado a ser una señora. Antes jugaba muy bien con Bell, pero ahora ya no quiere correr nada de nada, incluso andar le cuesta mucho. La Señora Neu siempre se queja del comportamiento de los niños de la familia de Buva, y me ha dicho que “Es totalmente culpa de los dueños. Es mejor no tener relación con ellos.” Estábamos hablando en el paseo sin subir a la plaza, eran las 8 de la tarde, y ya era bastante oscuro.
“También ten cuidad con Negreta, porque es muy agresiva.” Justamente en ese momento, salió de repente algo negro desde el otro lado del paseo, y se tiró directamente contra Bell. Bell cayó en una grieta. Ese objeto negro saltó otra vez para atacar a Bell, pero Bell ya estaba preparada para recibir el segundo ataque.

“¡¡No, Negreta!!” Una señora ha venido corriendo gritando, era justamente Negreta. La dueña ha cogido el collar de Negreta con mucha fuerza y se la llevó rápidamente, sin pedir perdón ni saludar. Era una hembra de Pastor belga.
“¡¡Qué susto...!!”
“¿Ves? Es Negreta. Ya ha mordido a varias hembras, es muy problemática. También ha mordido a Neu. Igual que ahora, sale de repente y la ataca silenciosamente.”
“No he notado nada, era tan oscuro...”
¡Uf! Aún siento que el corazón me late con fuerza Bell también se pone nerviosa. Quizás sea mejor cambiar el lugar que de horario. He consultado con Montse,
“Mi perra anterior, Tina, también se peleaba mucho con Negreta. Esta vez, con Ona no, para nada. Son manías.”

Montse me ha informado que desde hace años Negreta tiene mala fama, los dueños de otras perras le han pedido al dueño de Negreta que debería ponerle bozal, cuando el señor de Negreta la saca, le pone el bozal, pero la señora no quiere.
“Es que si le pone el bozal, la gente piensa que es un perro peligroso, ¿no? Quizás por eso no se lo quiere poner.”
“Pero, es muy peligrosa.”
Dice que Negreta siempre ataca directamente al cuello como una flecha negra. El collar de Bell es muy gordo, lleva remaches decorativos, pero algunos remaches se han caído por los dos ataques de Buva y Negreta, ¡Vaya!

Mientras estamos de paseo siempre debemos estar vigilando, no sabemos de donde pueden venir ellas para atacar. Nos ponemos nerviosos. El perro es sensible a los sentimientos de su dueño, Bell tampoco puede disfrutar bien el paseo. Por la mañana de un domingo, he pasado por el paseo para ir al bosque, era un poco más tarde que de costumbre, normalmente no viene Buva ni Negreta a esa hora, pero antes de dejar suelta a Bell, he mirado a la plaza para confirmar. He visto a Buva. Bell todavía no ha notado la presencia de Buva. Últimamente cuando encuentra a Buva, Bell gruñe. Quería pasar rápidamente antes de que se vieran, he acelerado el paso con Bell atada. Pero, Buva ha encontrado a Bell.

He visto que Buva venía corriendo a toda velocidad para atacar, su cuerpo gordo estaba temblando y enseñaba todos los dientes, para mí era nada más y nada menos que un monstruo feísimo. Quiere morder al cuello. He hecho dar la vuelta a Bell hacia el otro lado para evitar el ataque, pero Bell ya ha notado el ataque de Buva, y ya estaba preparando su contraataque con la máxima fuerza. Bell ha esquivado el primer ataque de Buva, ha afrontado el segundo ataque de Buva. He sujetado a Bell que quería contraatacar y he pegado a Buva con fuerza y odio. Desde la plaza viene corriendo el dueño de Buva, chillando “¡Buva! ¡¡Buva!!” Pero Buva no escucha nada.
“¡Espere señora!”
“¡No puedo!” He golpeado más fuerte a Buva, casi punto de dar una patada.
“¡Oye, por favor sujétela o ponga un bozal! ¡Es tan peligrosa! ¡No puede ser!” He gritado al dueño de Buva que estaba sujetándola con mucho esfuerzo, Buva aún intentaba saltar y atacar. Había mucha gente que miraba con miedo a Buva. ¿Por qué el dueño no entiende que su Buva da miedo a mucha gente? El miedo ha venido más tarde. Si Buva hubiera mordido a Bell, si me hubiera mordido a mí.

Hemos decidido que ya no iríamos a la plaza. La plaza ya es pequeña para correr, Bell ha acabado su época infantil en la que estaba contenta sólo por correr, y ahora necesita más espacio para gastar su vigor. Ningún perro puede competir con ella, los perros que vienen a la plaza sólo pueden correr con Bell cinco o diez minutos, Bell está poco satisfecha. Y sobre todo, no queremos problemas con Buva ni Negreta.
Justamente ha llegado el segundo celo de Bell. Han pasado ocho meses después del primero. Desde entonces ya no la llevamos a la plaza y paseamos por el bosque. El día se hace más largo, a las ocho de la tarde aún podemos disfrutar del paseo por el bosque. Cada día sacamos una hora y media de vueltas por el bosque, pero cuando no tenemos tanto tiempo, Futaro la saca en bici.
“Como en la película, ¿no?”
“Sí, sí. Ahora entiendo bien aquella película "101 Dálmatas", la verdad es que los Dálmatas tiene fuerza como para tirar de la bici.”
“Es verdad, pero ten cuidado, Futaro.” Futaro la lleva atada hasta el pino Chandrí y desde allí la deja suelta, los dos corren al máximo de velocidad. Poco a poco Futaro aprende como controlar la fuerza de Bell. Pero Bell se ha habituado más pronto de lo que pensábamos, corre sin mirar hacia los lados y es objeto de la admiración de la gente que está paseando por el bosque. Y luego, cuando no puede llevarla Futaro a pasear, Yuichi también la saca en bici, y como la gente le admira mucho, él está orgulloso.

“¿Está en celo? ¡Qué bien, para la exposición de Lleida ya habrá acabado!” Salut me ha llamado para informarme de la camada. Han nacido los cachorros de Daisy, ¡los 11 cachorros! Dice que todos están bien.
“Como han nacido muchos, eran un poco pequeños, pero están creciendo bien, ya serán grandes.”
“Quiero verlos, os queda un macho, ¿verdad?”
“Si, esta vez no queremos equivocarnos, ja, ja”
“¿Podemos visitarlos después de la exposición?”
“¡Por supuesto! Comeremos juntos.”
¡Con los 11 cachorros! ¡Qué ilusión! Cuando Bell tenga sus cachorros..., ¡¡serán preciosos!!
“Ummm, pero, ¿Once cachorros de Bell? Da un poco de miedo, ¿Cómo subirán a mi cama? ¡No caben!”
“¡Hombre, los cachorros no pueden subir a la cama! Ja ja.”
“¿Puedo quedarme uno?”
“Si bueno, una hembra.” Ya tenemos gran ilusión por la camada de Bell, bueno de todos modos ella tiene novio.

Esta vez la hemos llevado en coche hasta la entrada del bosque según el consejo de Bellés, la segunda semana, que era la más peligrosa, no la hemos soltado. De los machos que nos encontramos normalmente en el bosque, Golfo, Turo y Max, ya conocemos bien sus caracteres y los propietarios los controlan bien. Pero hay algunos machos que sus propietarios dejan sueltos para pasear; les abren la puerta de la casa y los dejan pasear solos, son peligrosos. En el celo anterior un macho se estaba enganchado con Bell, cada mañana la esperaba en el bosque, y la perseguía hasta casa. Pues esta vez no la hemos dejado suelta cerca de casa para evitar que tirara las tarjetas de amor, je je, y el celo ha pasado sin problemas.

manel.jpgEn la exposición de Lleida, Jo no participa por causa de mal estado de la piel, Daisy no puede por la camada, sólo para acompañar a Bell, Manel y Salut han venido a acompañarnos. Vicenç se queda en casa para cuidar los cachorros. Hoy manel ha presentado a Bell y ha ganado el primero de CAC. Además esta vez como no ha participado Jo, y Bell ha ganado hasta el Mejor de Raza.
“Es muy importante, guárdalo bien.” Manel me ha dado el CAC con una sonrisa.
“Necesita los cuatro CAC para ser Campeón. Uno de estos debe ser de la exposición de Madrid. Para ser más exactos, debe ser de la Exposición de Madrid o de la Monográfica del club, pero en España no tenemos un Club del Dálmata.” Nos ha explicado Vicenç cuando después de la exposición hemos visitado la casa de los Bellés. Hemos brindado para felicitar el primer CAC de Bell. ¡Qué bien, Bell!

“Pero, ¿por qué no hay Club Dálmata en España?
“Antes nos han incitado a montar el Club, pero con los profesionales no queríamos. En este país será muy difícil. Nosotros no podemos, no tenemos tiempo ni podemos organizar. ¿Sabes, no?” Ummm, bueno, ellos saben que les falta el poder para organizar.
“En Inglaterra se organizan muy bien, tienen los mejores clubs. Allí hay tres Clubs, nosotros somos socios del British Dalmatian Club, y hemos aprendido en ese Club. Y, los Clubs de Francia, Países Bajos y Bélgica también son buenos, pero el de Italia, no. Antes tenían un Club, pero se han separado en tres. Cada criador quiere montar un Club que le sea favorable, y al final, no estoy seguro, pero ya no queda ninguno, ¿no? En los países latinos cada persona quiere ser un rey, es muy complicado para montar el Club.”
Bueno, he sentido lastima con la explicación de Bellés, y luego ese sentimiento poco a poco ha desarrollado el sueño de que algún día quisiera montar el Club con Bellés. Pero, ese sueño se ha convertido en una realidad, algo más tarde. Ahora volvemos a hablar de los cachorros de Daisy.

bebe.jpgLos cachorros acaban de cumplir las cuatro semanas, las manchas ya han salido bien y han empezado a caminar. Comen bien las papillas de verduras y cereales y pollo. Como tengo ilusión por tener una camada de Bell en el futuro, todas estas cosas son importantes para mí ir aprendiendo. No puedo dejar pasar esta ocasión en la que puedo aprender con los maestros. Dicen que la camada en verano da menos trabajo, no hace falta usar el radiador infrarrojo.
“El verano es mejor para la primera camada.”
“No hay casi nada de trabajo en el primer mes, la madre cuida de todo, ellos sólo toman la leche de la madre, las caquitas y el pipí también se ocupa la madre de limpiarlo todo. Pero, después hay mucho trabajo. Los cachorros no pueden comer mucho de una vez, hay que dar la comida en varias veces. Después de comer la comida hacen más cacas, y hay que limpiar diligentemente. Cuando crezcan un poco más los trasladaremos a la casita del jardín, porque así ellos mismos pueden salir al jardín y hacer sus necesidades.”
”¡Qué monos! Bell también era así. ¡Hace sólo un año!”
Los cachorros llevan los collares de lana de varios colores para poderlos distinguir.
“Oye, ¿qué cachorro os quedáis?
“Aún estamos decidiendo. La vez anterior he decidido temprano y me equivoqué. Pues, esta vez espero hasta las 10 semanas.”
“Sí, sí, esta vez no equivocamos.”
“Sí, sí. Pero todos los cachorros son buenos. Esta vez los ojos no tienen diferentes colores. Elegimos un cachorro que tiene las manchas parecidas a Bell.”
“Sí, sí. Nos hemos equivocado con Bell.” Todos le quieren mucho a Bell, Bell tiene mucha suerte.

Ellos tienen una larga lista de compradores, pero hasta el último momento todavía no saben a quien dejar. Pero, una pareja joven que vive en Vilassar de Mar y la hermana mayor de Salut quieren las hembras, otros dos de Madrid, los dos de mi pueblo San Cugat también, esta gente han visto que Yuichi y Futaro llevaban a Bell en la bici y suspiran por esas escenas, o sea, ¿Yuichi y Futaro con Bell han funcionado como un anuncio? No están los nombres de las personas que han pedido cachorros a Bellés en la exposición.
“Son profesionales. Los dejan en la jaula, no les permiten hacer ningún ejercicio, y les hacen tener camadas continuamente. No los dejamos nunca en las manos de esa gente. Hay que investigar bien. No podemos dejar a la gente que no tiene dinero: los Dálmatas comen mucho. Después tenemos que investigar bien cómo viven y comprobar que quieren el cachorro como un miembro de la familia, si no, no lo podemos dejar.”
“La verdad es que para vender a vosotros también investigamos, primero tuvimos dudas. Son japoneses.”
“Los Clubs ingleses prohíben vender cachorros a los japoneses y a los coreanos. Hay problemas con la manera de criar. A veces los agentes ingleses hacen como que compran para sí mismos bajo pedido de los japoneses.”
¡Anda! Me he sorprendido al oír que los japoneses tienen mala fama hasta en este tipo de cosas, pero la verdad es que la situación de los perros en Japón es muy dura.

cinia.jpgY, este día hemos recibido por teléfono una información triste. Una hembra de Llibra Casanova murió en un accidente de coche. El abuelo Cosmos ha vivido hasta los 12 años, la abuela Dursba vive bien con 10 años, creemos que Bell también vivirá muchos años sin problemas, pero nunca sabemos qué pasará. Una hermana de la misma camada de Bell también ya murió por veneno.
“Hay que vigilar bien en el bosque, los Dálmatas lo comen todo. Alguien ha tirado veneno en el bosque para matar ratones. ¡Qué gente!” ¡Horrible!”
¡Vaya! Bell también siempre está buscando algo y se lo come en el bosque, también ha saltado jugando con otros perros a la calle. Debemos vigilar más.

Después del celo y la exposición de Lleida, ya se acercan las vacaciones del verano. Cuando llegan las vacaciones, enseguida Futaro volverá sólo al Japón. Ya no la llevamos a la plaza, paseamos por el bosque. Por la mañana volvemos antes de las 10, sino hace demasiado calor. Llevamos agua y descansamos un rato en el bosque. Después de correr tanto, Bell saca la lengua y se tumba. Para enfriar su cuerpo hace un agujero en la tierra, su color cambia del blanco al marrón. Por la tarde la sacamos a partir de las 8, durante el verano también Montse y Ona pasean por el bosque, y a veces paseamos juntos charlando. Ona que ladraba en la plaza para marcar, una vez que empezó a pasear por el bosque, se ha convertido en una perra muy tranquila, y deja libre a Bell. Pero, Ona ya no quiere jugar con otros, a menudo se va a su aire y aparece después de un rato. A veces lo he visto que Montse estaba llamando “¡Ona, Onita!” Ahora tiene la costumbre de desaparecer unos 15 minutos en último momento del paseo.” Como siempre desparece, Montse ya no la busca en el bosque, sólo espera. Ona era una perra abandonada, pero es muy querida por Montse y ahora vive muy feliz. Entiendo que para el perro es muy importante sentir el amor del dueño. Se acercan las vacaciones, y este año también gente sin vergüenza abandonará perros. Es muy triste.

Un día, se oyen gritos de perro desde cerca de Can Borrell. Hemos cogido a Bell para evitar problemas y nos hemos acercado hacía los gritos. Hemos encontrado un perro que estaba atado a un árbol. Delante del perro había una bolsa negra llena de pienso. ¿Era un regalo cordial del dueño para olvidar su vergüenza? ¿Sin agua? Es muy cruel. Quise acercarme para llevarlo, pero cuando me acercaba el perro ladraba como un loco y enseñaba sus dientes para morder. Pobre.

Otro día, he encontrado una Dálmata en la plaza al lado de mi casa. Está vagando y detrás de ella está pegado un perro, parece que la Dálmata está en celo. He parado para ver bien esa Dálmata. Ni que decir tiene que no es Bell, ni Cuny, ni Elena ni Luna.... Conozco las cuatro hembras de Dálmata en Sant Cugat, pero no era ninguna de ellas. Hay otra hembra, pero no estoy segura, su dueño vive en otro bloque de nuestra comunidad. Esta Dálmata cruza la calle con un macho pegado, es muy peligroso. Justo cuando la he llamado para cogerla, ha venido una vecina que tenía un Pastor Belga y me ha preguntado.
“¡Anda! ¿No es tuyo?”
“No. No es ninguna que conozca. Mira, es muy cariñosa con la gente.” Esa dálmata se me ha acercado sin miedo, se ha dejado tocar su cabeza muy tranquila. Lleva collar, pero sin nombre.
“Un señor del bloque E tiene una dálmata, podría ser suya.” Bueno, vamos a preguntar. Te acompaño.” He tocado el timbre con Gabo que es una protectora de animales. Pero, este señor dice que, “Podría ser. Creo que se parece mucho. Pero, ya no la tenemos. Era muy traviesa, y la hemos regalado a un amigo. Llamaré a mi amigo para ver si está en casa.”

¿Qué? ¡Pero, señor! Cuando lo he visto que paseaba con un gesto alegre con una cachorro de tres meses, le he saldado y hablado un ratito. He preguntado si no era traviesa, este señor me ha contestado que tenían mucha experiencia, ya tenían un Cocker 13 años. Pero, ¿no puede distinguir si era su perra? Gabo y yo sin pensar hemos visto sospechoso a este señor. Finalmente su ex dálmata estaba en casa de amigo, no era una pera que viajaba para buscar el ex-dueño con cariño.
“Pero, es natural que un cachorro sea travieso.”
“¡Increíble! No sabe si era su perra.”
“Bueno, ¿qué hacemos? La llevamos al veterinario para mirar el microchip, ¿no?”
He subido a casa a buscar la cuerda para llevar al veterinario. Yuichi dice que una dálmata que no conocemos, podría ser que no sea de Sant Cugat, alguien la ha llevado en coche para abandonarla. Gabo y Yo vamos al veterinario más cercano, está en la tienda de animales, pero no tiene buena fama. Por ahora, le hemos pedido que mirara el microchip, la perra no lo lleva, como previsto. Después de examinar el microchip, este veterinario nos ha dicho que era mejor llamar a la perrera cuanto antes. Gabo se ha enfadado.
hemanas.jpg“¿No sabe usted cómo es la perrera? Allí después de las dos semanas se matan. Lo primero que dice usted es que la llevemos allí, sin hacer nada, ¡no puede ser!” Estábamos enfadadas con él, y decidimos ir a otro veterinario. Es la veterinario de Gabo, primero Gabo ha llamado a la veterinario para explicar la situación.
“Era exactamente como pensábamos, es un veterinario de poca calidad.”
“Mi amiga dice que allí se venden los animales enfermos, se mueren enseguida. Antes se ha mandado una carta a un periódico, ¿no sabes?”
“Sí, sí. Dicen que se venden los cachorros en escaparates con mucho sol, ¿verdad?”
“Eso es. Sólo piensan en vender.” Hemos caminado hablando mal del veterinario bajo el sol fuerte del día durante más de 40 minutos. Por fin hemos llegado al veterinario, mientras caminábamos la dálmata venía con nosotras tranquilamente. No tiraba nada, es muy buena. Tiene confianza con la gente, no puedo creer que la hayan abandonado siendo tan buena. ¡No puede ser!
“Ahora he preguntado a mi cliente, él tiene una dálmata. Me ha dicho que podría ser de Suzuki.”
“¡No, es que yo soy Suzuki!”
“¿Ah, sí?”

El cliente que le ha informado era Luis de Cuny. Qué casualidad. La veterinario le ha dado comida y agua, y ha buscado por Internet información de los perros que se han perdido, pero no había ninguna dálmata.
“Pues, la han abandonado para salir de vacaciones, pobre. Además está en celo. Bueno, no os preocupéis, me encargaré de ella aquí y le buscaré una nueva familia.” Gabo y yo nos miramos a los ojos, y nos hemos calmado. Después de un tiempo, Gabo me ha informado, por sus palabras me he sentido muy feliz.
“Ha encontrado una nueva familia, y le quieren mucho. ¡Vive feliz!”