3º perros.  ¿Criadooor?


Y así pasó el invierno y llegó la primavera. Vicenç me había dicho que podríamos llevarnos a Bell a partir de las 10 semanas. Hasta ese momento los cachorros todavía necesitan sentir el cariño de su madre y puesto que pasan ese tiempo con sus otros hermanos, todo ello influye en sus caracteres. Seguramente los cachorros necesitan ese tiempo para aprender la relación de fuerzas jugando mucho con sus otros hermanos durante la época infantil, y siempre bajo el control de la madre. Creo que es normal que haya tanta diferencia entre los cachorros de un buen criador y los cachorros de las tiendas a los que al cabo de 4 ó 5 semanas ya separan de su madre para venderlos rápido.

mama.jpgSe iba acercando la fecha en que podríamos ir a buscar a Bell. Fui a casa de mi amiga para ver cómo era la vida con un perro, ya que nunca antes habíamos vivido con uno. Mi amiga tiene un Dachhund Miniatura, Joy, que es muy simpático. Parece como si sus ojos ocuparan más de la mitad de la cara. Joy nació en casa de una pareja japonesa que vive en Sant Cugat. Como le había comentado a mi amiga que mi hijo quería un perro, ella me ofreció uno de la siguiente camada de los padres de Joy. La verdad es que mi relación con esa pareja japonesa ya era un poco especial.

Un día recibí la llamada de Pepa, mi veterinaria. “Tengo una cliente japonesa, pero no entiende castellano ni inglés, ¿Puedes ayudarme y traducir por teléfono?” Por tres veces colaboré con ella. Yo pensaba que era gente que había venido con su empresa, pero en realidad están relacionados con el colegio japonés donde el marido tiene un puesto como maestro. Eran los criadores de Joy, los señores Dachhund. Según indicaba Pepa, la madre de Joy tenia un problema en la piel, seguramente hongos, y debería aplicarle la crema tal, tal… Algo más tarde Pepa me explicó que el problema venía del criador porque querían cruzarla casi cada celo y entonces la perra no podía recuperarse bien.
Unos meses más tarde, mi amiga me presentó a la señora Dachhund, una mujer joven, de 25 o 26 años. Era la primera vez que escuché la palabra “criador”.
“Cuando vivía en Japón, era criadooora” Como una tonta, yo no entendía nada, ¿qué es eso de criadooor?
“Tengo una pareja de Dachhund miniatura, eh, bueno, cuando viene el celo, el macho no puede montar bieeen, pues, bueno, yo apoyo desde detraaas, sí, sí. Cada vez que viene el celo tenemos cachorros, y los hemos vendiiiido, pero desde aquí es muy complicado ir a buscar el pedigree a Japooon, pues, bueno, como no tienen el pedigree, estoy buscando gente que quiera adoptarlooos, sí, sí”
Pues, bueno, me pareció entender que el criador era el vendedor de los cachorros. Mmmm, después de conocer a los Bellés he aprendido el verdadero sentido de esta palabra: para ellos significa algo así como “los padres”. Al llegar a casa comenté ese episodio. Mi marido también estaba sorprendido.
“¿Qué es eso de criadooor?” ¡Ja, ja!
Futaro nos respondió: “Es como Pokemon”, de verdad dijo eso.

jardin.jpgBueno, en casa de Joy, tienen una jaula en el salón, y dentro de la jaula ponen los salvacamas.
“Es muy útil para los días de lluvia. Además, al principio los perros no hacen pipi durante el paseo, se aguantan hasta llegar a casa, y cuando llegan lo hacen inmediatamente”
“¡No me digas! Pensaba que los perros siempre hacen pipi fuera”
“Ahora, por fin, Joy levanta la pata, pero antes nada, ha tardado mucho.”
“¡Oh!” Todas esas cosas eran nuevas para mí.
“Pues, he comprado un video japonés para la educación de los perros. Allí dicen que hasta los 3 meses se deben criar en una jaula, y que además se debe cerrar la jaula con cartón”
“¡Eh!! ¿Hasta hay un video de educación? Japón es un país demasiado” Me asusté mucho. Desde dentro de la jaula todavía se puede ver el exterior, pero en un espacio pequeño cerrado con cartón, el cachorro saldrá tímido, ¿no te parece? Mmm.

Cuando llegan a las 10 semanas, los cachorros ya pueden comer solos. Las vacaciones de Semana Santa estaban cerca, ese año empezaron el 20 de marzo. Y ese día íbamos a ir a buscar a Bell para poder pasar todas las vacaciones con ella. ¡No queríamos perder ni un día para ver su ritmo de crecimiento! ¡Es una experiencia que sólo podemos vivir una vez!
Todo está a punto para recibir a nuestra nueva familia. Ese día estábamos muy inquietos desde primera hora de la mañana. Había una exposición en Hospitalet de Llobregat y habíamos quedado en encontrarnos allí con los Bellés para luego ir a buscar a Bell. La cita era a las 12h. “Bueno, podemos marcharnos, ¿no?, ¿Lo tenemos todo? ¿El collar rojo? ¿La cuerda? ¿Las toallas para taparla?
“¡Date prisa! ¡Vamos!” Futaro ya no puede esperar ni un minuto. No me extraña, ¡por fin puede recibir su regalo de cumpleaños!

En el pabellón de la exposición hay varios “rings” donde los exhibidores presentan a sus perros. En los pasillos están las tiendas de comida y accesorios caninos. Tal vez por ser casi la hora de comer ya no quedaba mucha gente. Buscamos los Dálmatas, pero a lo lejos sólo vimos a Jo y a Vicenç que, como siempre, estaba hablando con alguien. También encontramos a Raïm y Salut, pero no vimos a Manel. Lamentablemente ya había acabado la exposición de los Dálmatas. Como Jo había ganado el premio a Mejor de su Raza, debía quedarse para el premio de Mejor de Grupo. Como era la primera vez que estábamos en una Exposición, todo eran cosas interesantes que ver y escuchar. Vicenç nos explicó muchas cosas sobre la Exposición, aunque en aquel momento no nos interesaban tanto, no podíamos imaginar ni entender casi nada, pero bueno,
“Cómo estaba previsto, ¡Jo es estupendo!”, y con esta opinión estábamos de acuerdo.
“Hoy viene otra familia a buscar un cachorro. Manel se queda en casa para atenderlos y para preparar la comida. Pero, bueno, nuestro Jo está muy tranquilo.” El lema publicitario de Drushba es “She is a Star”, y el de Jo es “Gentleman”. Su cara parece la de un boxeador, pero es muy simpático y un caballero inglés. No pierde la sangre fría cuando pasa otro macho por su lado, y no pone mala cara ante la conversación inacabable de sus propietarios. Tiene el aire de un rey que ya está acostumbrado a ellos. Futaro y yo nos pasamos el rato tocándolo, pero Jo me saludó lamiéndome suavemente la cara. ¡Ummm, me fascinó su carácter!
“No creo que gane en el Grupo. No hace falta que os esperéis. Será aburrido.” Nos dijo Vicenç y como que nosotros también queríamos ver a Bell cuanto antes, decidimos marchar a casa de los Bellés.

jo.jpgCuando nos acercábamos a la casa de los Bellés, Daisy y Drushba que habían oído el ruido del coche, ya estaban esperándonos en la puerta. Era un estupendo día de primavera. Los tres cachorros vinieron como rodando. Una hembra de Bellés, Bell y otra que tiene los ojos de color diferente. Los tres machos ya se habían marchado. Uno a casa de Tacho (padre de los cachorros); otro a Ibiza y el último acababa de llegar esa mañana a Pineda de Mar. Bell también iba a irse y se quedarían dos hembras solas.
“¿Cuándo vendrán a buscar esa hembra?” Pregunté tocando la hembra que tiene los ojos de distinto color. Tiene un ojo marrón claro y el otro es azul claro; resulta difícil saber a dónde miran sus ojos. Tiene un aire irreal y misterioso.
“Pues, no vendrán. ¿Te acuerdas de aquella gente? Es increíble. Aquella señora que llevaba abrigo de visón y un perfume fatal..., recuerdas ¿no?” Salut empezó a explicar lo que había ocurrido.
“Aquella gente que vino haciendo mucho ruido”
“Sí, sí. Aquella señora y sus nietos pijos, ¿no?”
“Eso es. He llamado para preguntar cuando vendría a buscarla, y nos ha dicho que no quería la cachorra que tenía los ojos de color diferente, porque no tiene pedigree. ¡No puede ser! ¡Qué gente descortés! Ella misma la había escogido y ¡nunca más vino a verla!”
“Pero si ellos no la van a exhibir, no tienen ningún problema en tenerla como mascota”
“Y entonces..., ¿qué pasará con esa niña?
“No, no te preocupes. Podemos encontrar otra familia enseguida”
“Pero, la gente es muy desagradable...”
“Parecían muy pijos” Yuichi añadió.
“Bueno, ha sido mejor no venderla a esa gente” dijo Salut. Encontrar una buena familia para los cachorros es quizás una de las mayores preocupaciones del criador.

Desde el jardín olía bien, Manel estaba preparando la barbacoa. Manel siempre es buen cocinero. Futaro ha traído pelotas de tenis para jugar con los cachorros, pero Daisy siempre es la primera en querer jugar. Drushba ya no tiene ganas de jugar, se pasa casi todo el rato descansando en el sofá del salón. A veces, cuando los cachorros se acercan a juguetear con ella, gruñe como diciendo: “¡Qué pesados!” y los aleja.
“Ya es mayor, cada vez más tiene más mal genio” me dijo Manel, pero ella aún sigue siendo muy guapa. ¡Tiene un perfil tan bonito!
Aquel día hacía un magnífico tiempo de primavera. Cuando la comida estaba lista, llegaron Vicenç y Jo con una copa. Jo había ganado la 3ª copa del grupo 6. Su salón está lleno de copas, ya no queda lugar para poner nuevas. De hecho están guardando las viejas porque ya no queda sitio. Los Bellés nos contaron la historia de cada copa. Escuchar sus historias es tan divertido que las horas pasaron enseguida.
También ellos nos cuentan sus historias la vida. Normalmente este tipo de historia se cuenta sólo a los amigos íntimos, creo yo, entonces ¿ya somos amigos íntimos? Ya sabemos dónde han nacido, cómo vivieron la época infantil y hasta cómo se encontraron Manel y Salut. Bueno, estuvimos charlando horas y horas, el pastel que había llevado para el postre también se había acabado y por fin llegó la hora de volver. Futaro había cambiado el collar de Bell por el rojo nuevo que habíamos llevado, y cogió a Bell en brazos. Ya era la hora de pagar. Yuichi y yo les mirábamos porque... aún no habíamos preguntado el precio. Como los habíamos conocido a través de Pepa, nadie nos había dicho nada ni tampoco habíamos preguntado, y así habíamos llegado hasta aquel momento. De todos modos habíamos investigado el precio en las tiendas, pero Bell es un cachorro de Campeona, y no podía ser el mismo precio. Yuichi sacó el talonario y con los ojos me pidió: “pregúntalo”. Me daba vergüenza tener que preguntar el precio de un Dálmata que habían criado con tanto cariño es como si se tratara de un objeto, pero bueno le pregunté tímidamente...,
“A ver..., ¿cuánto escribimos? ¡Esa palabra era como una bomba!
“¡No me digas! ¿No os hemos dicho el precio?” Manel se puso las manos en la cabeza.
“No puede ser. ¡Sois demasiado buenos, pero de-masiado!

adios.jpgNo somos así. Solamente no supimos encontrar la ocasión de preguntarlo. Mientras estaba buscando las palabras para decir eso, los tres nos rodearon y se pusieron a reñirnos. El precio que nos pidieron era exactamente el mismo que pensábamos.
“Pregunta a otra gente. Todo el mundo te dirá que es correcto” nos dijo Vicenç mientras Salut sonreía y me picaba:
“Sois muy optimistas, je, je”
“No tiene nada que ver con los cachorros que se venden en las tiendas. Es totalmente otra calidad. De los perros que se venden en las tiendas nunca sale un perro que pueda llegar a campeón, ¡nunca! Sólo se puede criar un buen perro con buena comida, ejercicio suficiente y por supuesto con cariño. Sólo así se consigue”
“Lo más importante es quererlos mucho. Bueno, ¿qué nombre pongo como propietario?”
“Es de Futaro, es su regalo de cumpleaños”
“Bueno, Futaro. Eres propietario de Bell, ¿puedes prometer que la sacarás de paseo y que la cuidarás bien? Bueno, esto es la cartilla de las vacunas. El pedigree os lo enviaré directamente”
“Hoy viajará por primera vez en coche, podría ser que vomitara un poco, ¿Quieres llevarte una toalla?”
“Ya tengo. He traído toallas viejas” Futaro cogió a Bell en su mano.
“¡Hasta luego!”
“¡Adiós!
“¡Adéu, adéu!

¡Por fin Bell viene a nuestra casa! El 20 de marzo de 2000, en plena primavera, bajo la mirada de los Bellés, Bell con 2 meses y medio se ha despedido de la casa natal y ha marchado hacia su nueva vida con nosotros. Como era la primera vez que subía en coche, Bell ha vomitado un poco. Al llegar a casa Bell se excitó con el olor a gatos nuevo para ella. ¡Pobre!, a nuestros gatos les entra el pánico. En cuanto han visto a Bell, Kiki se ha escondido debajo del armario y no para de gruñir “¡Fuuuu! ¡fuuuu!”, parece como si Félix quisiera mantener su dignidad como macho, y está inmóvil con los pelos de punta.
“Kiki, Félix, esta es Bell, vuestra nueva familia. Que seáis buenos amigos, ¿vale?”
“¡Fuuuuuth! ¡Fugagaaaah!”
Bueno, es comprensible. Aunque es muy cobarde, Félix se da los aires de un monarca absoluto por su cuerpo grande (7 kilos), y considera como enemigo a Bell que es más grande que él, aunque es cachorro (además es el centro de atención de todos). Ya ha empezado el ataque. Kiki se esconde astuta y maligna bajo una apariencia débil. Se ha metido en lo más profundo debajo del armario y está acechando la ocasión de atacar.
En cambio, Bell cree que son nuevos amigos para jugar, se acerca a Félix con el que no tiene diferencia de tamaño y le invita a jugar. De repente Félix se ha transformado en una serpiente y ha aumentado su tamaño y gruñendo ha levantado sus patas. Bell se ha asustado. Pero Félix no sabe qué hacer aunque es él quien ha declarado la guerra. No tiene otra manera de huir que quejarse y esconderse debajo del armario con Kiki. Bell piensa que es un nuevo juego, lo persigue y lo busca en su escondite, pero cuando se acerca demasiado los gatos empiezan a tocar el piano, es decir, de debajo del armario salen las patas intentando arañar como si tocaran el piano: Do, Re, Mi, Mi, Sol, La... Bueno, ya se acostumbrarán, ¡ojalá!

ataque.jpgLa primera noche separada de su mamá, Bell lloró un poco. Futaro llevó la cama de Bell a su habitación. Desde la primera noche, Bell duerme siempre en la habitación de Futaro. Como nos había explicado Bellés, a partir del día siguiente Bell dejó de llorar y siempre está detrás de nosotros.
En cuanto me siento en el sofá, Bell viene enseguida a mis rodillas. Tal vez para escuchar el sonido de mi corazón se acuesta contra mi pecho y se duerme tranquilamente como un bebé humano. ¡Querida niña...! Me recuerda cuando Futaro era un bebé ya hace años y años... “Fu, tú también eras así. Eras pequeño y bonito. Te gustaba dormir así.
“¿Ah, sí? ¿Yo también era tan guapo?”

A la hora en que suele dormir el rival, los dos gatos se han acercado. Félix ha visto que Bell está durmiendo en mi brazo y se ha enfadado mucho. Ha gruñido y se ha subido al otro lado de Bell, encima de mi brazo. ¿Qué piensas Félix, y si se despierta Bell? Pero Bell está durmiendo tan profundamente, no nota nada, y yo no puedo moverme con los pesos que llevo: a la izquierda, 7 kilos, a la derecha 6 kilos. ¡Vaya, vaya! Kiki no tiene interés en monopolizar el amor humano. Actúa como si pensara que si le damos comida, no le importa competir con Bell para conseguir el primer lugar en la familia. En cambio Félix vive totalmente dependiente de los humanos y no puede soportar que nuestro interés pase a otro. El gato había crecido demasiado mimado y es un poco intratable. Había estado viviendo durante 3 años y medio con otras personas y tiene otro aire. Una vez mordió el pie de mi marido en venganza porque le había reñido y desde entonces mi marido ya no le tiene confianza. En fin, así de este modo empezó nuestra nueva vida con 3 personas, 2 gatos un perro y una tortuga.

Como nos lo había prometido, Futaro saca a Bell cada mañana. Pero, bueno..., la arrastra más que hacerla andar. Bell se mueve a derecha e izquierda como una roca y Futaro ha quedado agotado. Han ido sólo hasta la plaza que está al lado de casa, pero ha sido como una aventura. Hoy la llevamos a la veterinaria para presentarla y ponerle la segunda vacuna. Sólo tiene la primera dosis y conviene aplicar la segunda cuanto antes.
“¡Qué guapa!
“¡Qué mona, monísima!” Todas las veterinarias están mimosas. Pepa también está muy contenta, ella misma le ha puesto la segunda vacuna y nos ha dado fecha para la tercera vacuna.
“No se puede salir a la calle hasta acabar la tercera vacuna. Si olfatea pipi o caca, podría contagiarse con varias bacterias. Tampoco puede juntarse con otros perros. Hasta los 3 meses todavía es muy débil. Para el paseo es mejor que la lleves en brazos. Y, desde este año es obligatorio poner un microchip para identificar los perros, pero se lo pondremos cuando tenga 6 meses. Todavía es tan pequeña que sabe mal, pobrecita Bell, ¿eh?” La voz de Pepa es dulce como la miel.

Pero..., ¿no puede salir a la calle hasta acabar la 3ª vacuna?
“Ya ha paseado esta mañana...”
“Ummm..., bueno preguntaremos a los Bellés”
Cuando he hablado con Vicenç, me ha dicho que no pasaba nada.
“Los perros que van con sus propietarios están casi todos vacunados, si ella no se acerca al perro que está enfermo, no pasa nada. Es mejor sacarla a pasear” Pues, seguimos el consejo de nuestro maestro. Ellos son profesionales en Dálmatas. Para criar los Dálmata, supongo que debe haber una manera especial y única para ellos. Pero los Bellés me han dicho que es mejor no ponerla en contacto con otros perros: así que cuando encontrábamos otro perro, enseguida cogíamos a Bell en brazos. Era buena época, estábamos en vacaciones de Semana Santa, y siempre había alguno de la familia en casa. Bajo el agradable sol de primavera, paseábamos toda la familia con Bell, ¡era estupendo! Nunca habíamos sentido tanta alegría con solo pasear. Una vez decide que no se mueve, Bell es un perro testarudo que no cede aunque le maten. Tiene una gran fuerza para mantenerse sólidamente de pie. Le encanta pasear, aunque no puede caminar mucho porque es demasiado pequeña y cuando se cansa enseguida la cogemos en brazos. Es verdad que no hace pipi durante el paseo. Aguanta hasta llegar a casa, y lo hace en la terraza, donde le permitimos orinar. Cuando empieza a agitarse, la sacamos a la terraza. Enseguida ha aprendido. Para la noche preparo su lugar con periódicos en el baño de Futaro, y allí hace sus necesidades perfectamente. Parece que no le gusta ensuciar su cama.

Después de unos días Bell empezó a hacer pipi durante el paseo con verdadero placer, ya no lo hace en la terraza durante el día y sólo una vez en el baño durante la noche. También su mentalidad había crecido rápido, y como no necesitaba tantos cuidados, la queríamos más. Por supuesto nuestro interés se concentraba en Bell, y eso a los gatos les disgustaba mucho. Kiki vivía como un gato callejero dentro de casa, y procuraba no acercarse al riesgo, pero Félix que tenía una gran sed de amor estaba buscando la ocasión de vengarse.

felix.jpgBueno, ya había pasado una semana desde la llegada de Bell. En el momento en que empezamos a aflojar la vigilancia al ver que iban familiarizándose, por fin empezó el contraataque de Félix. Bell estaba corriendo por toda la casa como siempre y se encontró con los gatos. Quería jugar con ellos pero, claro, ellos no querían saber nada y se escaparon a esconderse debajo del armario. Bell, aburrida, se puso delante del armario intentando jugar con ellos, pero los gatos no querían de ninguna manera y gruñían amenazadoramente a Bell. Cuando me acerqué para vigilar, escuché un “wowwon” y Félix le arañó. La voz amenazadora de Félix mostraba que se sentía satisfecho con su gesto y vi que movía sus patas delanteras con todas las uñas salidas al máximo como si quisiera tocar el piano desde su escondite debajo del armario. Me giré para ver a Bell, ¡estaba ensangrentada!
“¡Vaya!”
“¡Anda! ¡Está rojo cerca del ojo!” Futaro vino corriendo y la cogió en brazos enseguida. ¿Qué hago? ¿Y si se ha herido el globo ocular? Inmediatamente llamé a la veterinaria, pero era sábado y sólo estaba el veterinario de guardia. Le expliqué la situación y me dijo que le llevara a Bell para examinarla. Estuvo observando los ojos de Bell, pero no tenía ninguna herida en el globo, sólo encontró un rasguño en el párpado. ¡Menos mal! Bueno, le quedó un poco rojo en el ojo, pero la veterinaria nos dijo en un par de días desaparecería, pero... Ummm, mañana será la primera visita a casa de unos amigos, Kaffa..., ¡vaya!