6º perros. Disfrutar del bosque


La época de mayo a junio es la más preciosa de Barcelona. Los árboles de la calle tienen hojas jóvenes que se agitan por el viento y empiezan a dar sombra. Los Bellés me habían indicado que debería practicar para la exposición, así que he ido incorporando los ejercicios al final de cada paseo. Pero a Bell esto le parece un nuevo juego y, en cuanto empiezo a correr, ella se pone a saltar de alegría y no para. max.jpg¡No hay manera! ¿Cómo puede ser? Se ha de poder hacer, es seguro, pero como soy novata, no sé cómo conseguirlo. Cuando intento tocarle la boca pasa lo mismo: gira tanto la cabeza que me deja admirada, pero además me lame la cara y se pone muy contenta.
"Debéis tocarle la boca para que se acostumbre", he pedido a mi familia que colabore, pero...
"A mí no me importa. Quiero mucho a Bell aunque no gane nada"
"Es nuestra niña y ya está bien así", los dos chicos no colaboran demasiado. En su opinión su sola existencia ya es suficiente.
"Es así, pero...", me sabe mal defraudar la confianza de los Bellés. Es tan bonita, me gustaría presentarla... me estoy impacientando. Después del último paseo con Vicenç, hemos reafirmado el convencimiento de que necesita más ejercicios, pero muchos más. Y Bell crece rápido, puede caminar hasta muy lejos. Por la tarde Futaro la saca de paseo. Por la mañana Yuichi o yo la llevamos al bosque, según el trabajo que tenemos. Siempre nos había gustado caminar por la montaña y por eso nos encanta el paseo con Bell. El hecho de caminar hace que el cuerpo se despierte y nos da la oportunidad de dedicarnos a la introspección. Además ahora es la época en que el frescor del campo de trigo verde se convierte en un buen compañero de viaje para reflexionar.

Por supuesto hemos encontrado varios amigos en el bosque. Un día, Bell y yo estábamos paseando relajadamente por el campo de trigo cuando de repente un Labrador negro vino a oler el culo de Bell. ¡Llegó hasta el culo de Bell y se puso a oler sin que ni Bell ni yo nos diéramos cuenta! No sabíamos de donde había salido. El tiempo de preguntarme -¿qué pasa?- y ya teníamos allí la enorme cabeza negra. Bell ladró como diciendo -"¡Ay, qué susto!"-, luego se pusieron ambos a olerse durante un rato y, de repente, empezaron a correr por el campo de trigo sin parar durante unos 5 minutos. Desde lejos se escuchaba una voz tranquila y cariñosa "¡Maaax! ¡Maaax!". ¿El nombre de ese Labrador negro será Max? Max debe haber aprovechado el paseo con su propietario para esconderse un ratito. De repente, el Labrador negro dejó de correr y se fue por su camino tan rápido como cuando apareció. Bell y yo mirábamos tontamente su figura mientras se iba. ¿Qué ha pasado? ¿Quién era? Ese fue nuestro primer encuentro con Max, que desde ese momento pasó a llamarse en mi familia "De repente, Max" o "Max, el Aparecido". Más adelante Max tuvo un papel importante en nuestra historia y también con sus apariciones "de repente" dio un buen susto a mi marido.

turon.jpgEl otro amigo se llama Golfo. Es un Husky que también vemos casi cada día. La propietaria de Golfo, Maribel, lo saca de paseo más o menos con nuestro mismo horario y sigue el mismo camino que nosotros. Casi siempre nos encontramos con ellos en el bosque de Can Negre. Si nos encontramos a la entrada del bosque, paseamos juntos y vamos charlando. Ella ya ha terminado su carrera en la Universidad, pero en España es bastante normal que no se consiga trabajo enseguida. Maribel está buscando trabajo mientras sigue estudiando. Ella se encarga del paseo de la mañana y por la tarde el paseo lo hace su hermano, al que también conozco de la plaza de los perros. En el bosque, Golfo siempre nos busca para saludarnos. Bell quiere jugar con él, pero él no tiene tantas ganas porque ya tiene 4 años. Después de saludarnos, se marcha enseguida. A mí me encanta su pelo grueso. Cuando toco su cuello diciendo su nombre, Golfo gruñe con alegría como un gato grande, ¡muy grande! Cuando mi marido escuchó sus gruñidos se asustó mucho y se preocupó. La imagen general de los Husky son sus fríos ojos azules y su gran boca de enormes dientes. Pero Golfo tiene los ojos pequeños y marrones, con un aire un poco triste, que no me da miedo. Por supuesto este sentimiento nace un poco de mi confianza con Maribel.
"Oye, Golfo está gruñendo, pero no por estar enfadado..."
"Sí, sí. Es igual que un gato. Eres un gato grande, ¿eh, Golfo?"
"Grrrrr..."

Golfo está muy mimoso con Maribel, pero tiene un pasado triste. El ex propietario de Golfo era un amigo del hermano de Maribel. Como la ex familia le trataba muy mal pegándole y golpeándole, el hermano de Maribel lo pidió para adoptarlo. Pero el pobre Golfo ya no tenía ninguna confianza con los humanos y costó mucho trabajo conseguir que se integrara como un miembro más de la familia.
"¡Mira, todavía tengo la cicatriz! Me ha mordido dos veces. Era muy difícil tratar con él. No sabíamos que hacer. Pero cuando me mordió la segunda vez, no le retiré la mano y le hablé mientras aguantaba el dolor. Desde entonces ya todo ha pasado y mira: ¡Es el mimoso de la familia!" Me enseña su mano. Maribel está orgullosa de Golfo. Bell siempre quiere jugar con Golfo, pero él procura alejarse.
"Quizás cuando era cachorro no recibió cariño y por eso no quiere jugar con nadie." Para cruzar la calle Golfo va al lado de Maribel sin correa. Está tranquilo como un rey. No puedo creer que su pasado sea tan triste. Me admira mucho Maribel. Ella tiene una mente maravillosa.

Hay otro Husky. Se llama Turón y es blanco y negro. Ya tiene seis años y es como un señor tranquilo. Sus dueños se pasean juntos por el bosque. La señora es francesa y lleva muchos años viviendo aquí. Habla perfectamente el castellano, pero su acento aún lleva un poco de aire francés, como un soufflé.
"Cuando fui a la playa con bikini, toda la gente del pueblo vino a verme."
"Pero, no era un bikini como los de ahora, ¡llegaba hasta el ombligo! ¡Y sin embargo hasta un señor mayor vino en bicicleta a mirarme!" Este es uno de los episodios de su juventud, cuando buscaba la libertad durante la época de Franco.
"Vino el policía corriendo y me mandó ponerme la ropa. Me la puse enseguida y, en cuanto se marchó el policía, me la volví a quitar, ja, ja." "Nuestra generación fue la primera en plantearse todas esas cosas" El señor también me explica historias de sus tiempos. Cuando nos encontramos con esa pareja, Bell corre directamente a saludar. La pareja la quiere mucho y siempre la tocan cariñosamente. Bell también les quiere mucho.

dolca.jpgAdemás de Max, el machote Labrador negro, que me asustó por su manera de presentarse, hay otra Labrador blanca, Dolça, que ya tiene más de tres años pero que todavía es como una niña muy mimosa. Siempre salta hacia su dueña para atraer su atención.
"¡No, Dolça! Mira como me has ensuciado. Todos los días tengo que lavar." Rosa habla muy rápido y con los ojos brillantes. Siempre lleva un aire alegre. Bell también salta hacia ella para saludarla y enseguida Dolça salta hacia mí y entre ellas hacen un intercambio como para saludar, pero vigilando a su ama.
"Ahora el Labrador es muy popular, pero cuando la encontramos en la tienda no lo era tanto y había muy pocos. Ella era como la nieve, tan blanquita y mona que al verla nos enamoramos de ella. Cuando paseábamos, todo el mundo quería tocarla, ¡todo el mundo! Queríamos que criara y una vez intentamos cruzarla con Max, ¿conoces a Max? Sí, sí, aquel Labrador negro, pero no salió bien. Con otra hembra de mi amiga fue bien, pero con Dolça no. Bueno. Los cachorros son muy bonitos, pero ¡también dan mucho trabajo! ¿no?" Ella siempre está animada.

Otra amiga, Turra, es una mezcla de pastor alemán. Tiene los ojos de diferente color: azul y marrón. Cuando Bell era muy pequeña y la paseábamos en brazos, conocimos a su dueño, Joan. Él cuida muy bien de Turra y le ha enseñado a Futaro cómo ordenar a Bell que regrese.
"No sigas a Bell. Si tu te alejas, ella vendrá tras de ti."

Y Max. Todos los días laborables por la mañana, la dueña de Max lo pasea hasta Can Borrell. Ella siempre lleva gafas de sol, de manera que cuando la encuentro en las calles del pueblo, me cuesta un poco saber quien es. Ella es de Girona y cada fin de semana se marcha a una casa que tiene allí. Mientras estamos charlando un ratito, Bell quiere jugar con Max y lo invita pegando con las patas en el suelo. Pero el Machote Max no tiene tanto interés en ella porque "¡Buff, aún es una niña!"

Estos más o menos son los amigos del bosque. Por supuesto no los encontramos cada día pero, si el tiempo no es muy malo, todos cruzamos el mismo bosque.

También encontramos a otra gente. Son la gente de equitación y del Mountain Bike. Por aquí hay varios Clubs de equitación. Entre semana no mucho, pero durante el fin de semana viene mucha gente a pasear por el bosque. En estos últimos años el pueblo ha crecido demasiado rápido y se ha transformado el ambiente de pueblo por el de barrio alto residencial. Parece ser que, cuando consiguen dinero, los nuevos ricos quieren comprarse una casa nueva, un nuevo coche lujoso y quieren tener algo con aire de rico y así mucha gente quiere montar en caballo ¿qué te parece? Ellos lo compran todo nuevo y piensan que llevar el diseño más reciente es cultura y tiran las cosas antiguas. ¡Gran error! Hoy también he encontrado una señora lujosa que lleva desde la coronilla hasta los pies todo de ropa nueva y brillante. Si en circunstancias normales se llevan unas botas negras, ella lleva unas zapatillas de carrera de obstáculos, pero así se siente más mona. Cuando ha visto a Bell, se ha puesto a gritar de miedo a caerse. Está bien, señora, si no sabe o no puede cabalgar bien, cállese. No nos moleste con sus gritos, por favor. Los domingueros son así. Pero los que pasean con sus caballos durante los días laborables, son aficionados de verdad y corren tranquilamente por el bosque.

montanya.jpgBell no tiene ningún miedo a los caballos. No les ladra ni nada. Tampoco tiene miedo a los del Mountain Bike. Cuando paseamos por el bosque no nos preocupa su reacción con la gente porque es muy tranquila. Lo que sí deseamos es que vuelva enseguida cuando se lo pedimos. Bueno, Bell ha demostrado que podemos pasear libremente con ella porque no tiene miedo de la gente. ¡Vayamos a la montaña! ¡Al Parque Nacional de Sant Llorenç! Pero el problema es el coche. Después de haber ido a casa de Kaffa, no hemos vuelto a viajar lejos con coche. Sólo hasta casa de los Bellés. No sé como saldrá el viaje..., el camino está lleno de curvas. La pobre Bell se marea tanto y vomita que ha clavado en su cabeza la imagen de que "el coche es el diablo".

En Sant Llorenç hay una ermita románica que se ha restaurado y al lado de la ermita, un restaurante. El restaurante es de tipo popular, pero tiene buena vista. Cuando vinimos con Gos, el perro de nuestros vecinos, no pensábamos que existía la gente que roba perros, pero después de que los Bellés nos explicaran que no debíamos dejarla sola, hemos decidido llevar picnic y comer juntos en el campo. La montaña está llena de flores salvajes de primavera. Estamos en la estación maravillosa. Cuando vinimos con Gos era otoño. Yuichi encontró dos ceps (una sabrosa seta), estábamos contentos.
"Eran preciosos."
"Sí, de verdad." Yuichi mismo nos preparó espagueti con ceps. Cada año son más difíciles de encontrar, pero nos gusta buscar setas. Hoy recogemos hierbas como tomillo y romero. En Sant Cugat también se encuentran estas hierbas, pero son más aromáticas las que nacen en las rocas.

yayo.jpgPor fin hemos llegado a la cima de la montaña y a la hora de comer. Bell ha recuperado su humor y nos pide regalitos mientras le caen las babas. Tiene hambre, claro. Su estómago está vacío. No podemos darle mucho pero,... bueno, un poquito sí. Después de comer estamos tomando el sol tranquilamente cuando de repente ha venido un burro catalán. Como no se puede subir en coche, estos burros cargan los suministros para el restaurante. Bell se ha asustado un poco, pero los dos son tranquilos y no ha pasado nada.

Pero en el camino de regreso hemos saludado al guarda del Parque Nacional. Un señor que ha tocado cariñosamente a Bell. Ella se ha quedado encantada con ese señor ¡y se ha ido tras él! Le ordenamos que regrese, pero ella no quiere. Finalmente el señor la ha sujetado y Futaro ha corrido a buscarla. ¡Vaya problema! Bell es demasiado simpática con todo el mundo. Lleva la chapa de identificación con forma de corazón, pero le pondremos el microchip que es más seguro. Nuestra veterinaria, Pepa, se ofreció a ponérselo cuando llegue el tiempo de la próxima vacuna, a los 6 meses.

Con la nueva reglamentación del microchip, el Ayuntamiento de Sant Cugat ofrece el regalo de una chapa de identificación y una bolsita para guardar las bolsas de plástico para recoger las cacas de los perros y limpiar las calles. Me parece una buena idea. La bolsita se compra en tiendas y clínicas, pero la primera la regalan gratis para llamar la atención de los vecinos. Además, así se puede saber el número aproximado de perros en el pueblo. Es un proyecto inteligente.

burro.jpgEn España la idea de que se deben recoger los excrementos de los perros, como se hace en otros países del norte de Europa, está penetrando en el pueblo pero todavía tardará un tiempo. El microchip también debe funcionar para evitar el problema de los abandonos cuando se acercan las vacaciones de verano. Algunas personas abandonan fácilmente a su familia en verano. Es increíble.

He ido enseguida a inscribirme en el Ayuntamiento y he recibido la chapa y la bolsita. Pero la chapa sólo me ha durado tres días. Era un poco chapucera y Bell demasiado activa. Al correr por el bosque Bell la perdió inmediatamente. También me han entregado un folleto con el "Reglamento del municipio para los animales de compañía." En él se describen los Derechos y Deberes para la coexistencia de animales y humanos.

Primero, circula un rumor entre los dueños de los perros de que el Ayuntamiento regala una bolsita para las cacas. Segundo, los dueños van a pedir la bolsita. Tercero, el Ayuntamiento pide los documentos del perro, para saber si está correctamente vacunado, y el DNI del dueño. A continuación los dueños reciben la bolsita, la chapa y el folleto. Esperemos que la conciencia de los propietarios vaya creciendo poco a poco. No todas las mascotas abandonadas pueden encontrar una nueva familia. Eso no es nada fácil...