Comentarios para los lectores

 

Cuando la editorial Kodansha me ofreció la posibilidad de escribir y dibujar historietas sobre animales, yo era un simple ilustrador que dibujaba animales y plantas. La necesidad de escribir historias me llevó a hacerme varias preguntas: ¿Cómo viven los animales? ¿Tienen sentimientos? ¿De qué tipo?

Siempre me había gustado la ciencia ficción, y solía pensar en cómo podría ser la vida en otros mundos. Cuando empecé a trabajar en las historias para Planeta Viviente, comprendí que me había preocupado más en pensar cómo podrían ser unos seres que, si existen, todavía no podemos conocer, en lugar de observar los extraños y maravillosos compañeros que tenemos en este planeta.

Estamos tan acostumbrados a ver animales en nuestro mundo, que hemos olvidado que nosotros mismos somos animales. Por eso solemos dividir la vida en la Tierra en dos grandes grupos: Nosotros y los animales.

Si nos sentimos tan superiores y diferentes a nuestros compañeros en el planeta, ¿cómo podremos entender la vida en otros mundos, e incluso entre nosotros mismos, los humanos?

Con estas historias intenté meterme en la piel de los animales; pretendía explicar sus vidas a través de mi propia sensibilidad de humano. La realidad es que cada historia me ha llevado a sentirme más y más “ser viviente”.

Por último quisiera agradecer a Keiko Suzuki su amistad y también su entusiasmo y su acompañamiento a lo largo de la aventura que ha sido escribir, dibujar y publicar las historias de Planeta Viviente.

 

Kaffa